Nunca más que ahora
nos envuelve la inercia de lo inerte
y su movimiento de ficciones escondidas
bajo el fonético silencio de nuestra existencia.
Y otra vez más
habremos de imaginar con qué palabra
entre abúlicos laberintos y equívocos barrancos
está el sentido de la verdad que fuimos.
Ahora y más que nunca
sobre aquella memoria
que repite nuestro olvido.
