Al fondo
Sobre la indescifrable razón de la existencia
Se yergue sin mundo, sin porvenir se sucede
La amante rebelión de nuestro desengaño.
Por interrogadas sendas que acaban
En otras interminables sendas que interrogan
Anda nuestra brevedad de carne sin pregunta
Su impalpable respuesta de aire perdido
Cual encendida sombra que se nombra
Y encuentra esa misma imagen ausente
De mirar al recuerdo invisible
De estar vivo.
Donde libre es luego, tras los cuerpos de
Aquel viaje irreconocible, al hondo vuelo
Que deshace un mar en perfecto abismo
Que atraviesa un sol de ojos en la noche
En la ensangrentada niñez de su belleza.
A las decapitadas almas del futuro
Imposible regresa la blanca guillotina del pasado
Disfrazando ácefalos nombres para un sueño demente
En la memoria presente de nadie.
Profunda transparencia
Iluminando nuestra herida estatua
En deseo.
Una vez más
A nuestra desesperada consagración de tu alegría
Oh enferma Quimera inmortal
Sobrevive mortalmente
La vida.
En cantos de irrealidad, 2004