Casi como si no fuera afirmación todavía
que se niega y se contradice a lo incierto
pregunta mi corazón si soy aquel muerto
de cuyas negras calles transita su agonía.
Esa lógica vesania sobre un cadáver vivo
que responde con imposible pensamiento
su conjugado nombre del eterno infinitivo
de esa nada baldía para un jardín desierto.
Si ha de nacer el día que creímos nuestro
será aquel acontecer cotidiano de la tierra
será memoria creciendo su olvido dentro.
Por verdad errabunda, temblor que cierra
su bondad frente al espejo de lo siniestro
un rostro de soledad que el amor entierra.

extraordinario
ResponderEliminar