Todavía nada soledad suficiente
para que arda tu naufragio al mar
renacida ceniza resplandeciente
y su nihilismo absoluto de amar.
Mi otro de ti mismo en nosotros
rescatado, corazón abandonado
deseando hallar lo que amamos
ese dédalo que se va perdiendo
en el lenguaje real de lo soñado.
Bajo qué delirio de líricas musas
obras palabras de un yo exiliado
Quizás no alcancemos el motivo
por qué el amor acaba cantando
la escrita orfandad de estar vivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario