Un alrededor de tangibles lejanías cruza
el interior aproximativo de nuestra nada
donde ningún lugar nunca nadie alcanza
ser insomne corazón de su alma soñada.
Quiera el mismo desaliento que aguarda
volver a creer en las auroras de la noche
clamor de albas por su visión oscurecida.
Amar deshabitado como si fuera siempre
nuestro desaparecido amor que amamos
en su invidente evidencia de estar vivos.
Acaso recuerda que somos entre olvidos
que no somos ni siquiera lo que se olvida
sino epitafios que leen todos los silencios
el solo y verdadero cementerio de tu vida.
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