Ignoro si después de que anochezca la mañana ulterior al penúltimo fin de las estaciones y sus horizontales precipicios con el primero que dijo que vendríamos verticalmente tarde, O el anterior al último instante de oscuridad que se enquista en el hogar abandonado de sí mismo y ese otro insobornable tiempo, que va devorando cada gusano de aquel árbol de nuestra infancia, para que luego se corrompa y se pudra como un viajero ataúd no escrito..
No hay comentarios:
Publicar un comentario