Cuando la luz del mar desaparezca
volveré a tu casa para ser uno más
en su habitante noche deshabitada
a tu refugio de corazones exiliados
Por esa patria abandonada al amor
nos sangra el alma en su memoria
late la ruina desahuciada del dolor
cuya venta se alquila toda mentira
Y te lloré en los ojos del llanto mío
de mis lejanas lluvias, de tu olvido
en derrota nos lleva el solitario río
Nadie espere esperanzas de nadie
otra tierra no existe sino está vivo
la quimera del sueño innombrable.

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